Cómo separar la basura para recicla
Reciclar es una forma de demostrar la conciencia ecológica, pero más allá de los ideales, para que el reciclaje sea efectivo hemos de seguir unas sencillas recomendaciones que nos ayuden a convertir este gesto eco-amigable en una acción cotidiana que nos resulte práctica.
Separar la basura en casa
Así, convertir el reciclaje en una rutina debería ser nuestro objetivo si pretendemos hacer de ello una costumbre lo más llevadera posible. Lo conseguiremos si logramos hacer una selección adecudada, es decir, clasificando y separando la basura desde un primer momento.
En el hogar se recomienda organizar los cubos de la basura eligiendo tamaño y número en función de nuestras necesidades, si bien por lo general suelen destinarse distintos cubos a los desechos orgánicos, vidrio, papel y cartón y plásticos.
Ello, lógicamente, al margen de otro tipo de desperdicios que no entran en estas categorías aunque pueda parecerlo. Por ejemplo, las botellas, frascos, envases o vasos de cristal pueden reciclarse totalmente, pero no los espejos y otros elementos con material similar al cristal o que aún incluyéndolo también tenga otros materiales.
Del mismo modo, algunos desperdicios son la suma de diferentes materiales y hemos de separarlos, como ocurre cuando una botella plástico viene dentro de una caja o, por ejemplo, si la basura orgánica está presente en papeles sucios, envases de plástico o de vidrio. Además, las cajas de cartón deben desmontarse antes de introducirse en su respectivo contenedor.
Una vez separadas las basuras, acudiremos a depositarlas regularmente en los contenedores adecuados más cercanos a nuestro hogar. A parte de los puntos limpios y eco parques, normalmente, existen 5 contenedores de basura, destinados al papel y cartón, envases y plástico, cristal y vidrio, basura orgánica y otros residuos, respectivamente.
Contenedores multicolores
Como es sabido, el contenedor de color amarillo recoge plásticos y latas, mientras el de color azul está pensado para los papeles y cartones, como revistas, folios o cajas, destinándose a botellas de vino, los refrescos de cristal, los tarros de conservas y toda clase de vidrio el contenedor verde, pero no de cristal ni restos cerámicos.
Por último, el de color gris o verde recoge basura orgánica y los de color rojo, más difíciles de encontrar, se destinan a residuos especialmente contaminantes como las pilas, electrónica, aceites, baterías o insecticidas, pongamos por caso, cumpliendo la misma función que los puntos limpios.
El simple hecho de separar la basura correctamente es todo un avance, pero hay muchos aspectos a tener en cuenta si queremos hacerlo realmente bien. Entre otros detalles, deberíamos quitar las etiquetas y tapas, e incluso lavarlos para que el proceso de reciclaje sea más fácil o, sin ir más lejos, para evitar que proliferen las plagas.
Por último, conviene poner especial atención a la basura electrónica. Aunque no nos lo parezca, los residuos electrónicos son reciclables. Cerca del 97 por ciento de los materiales utilizados en monitores, teclados, teléfonos y dispositivos móviles pueden ser recuperados y reutilizados. Por contra, si no los llevamos a un punto limpio se convierten en un grave problema ambiental.
La moraleja es clara: aunque tengamos algunas nociones sobre la separación de residuos, hay mucho que aprender. La información es necesaria para adquirir mejores hábitos a la hora de reciclar los desperdicios del mejor modo posible, y no olvides compartir tus descubrimientos y nuevas prácticas con amigos y familiares.
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